viernes, 19 de abril de 2019

PIEL OSCURA

¿Importa realmente el color de piel de Jesús de Nazareth? ¿Importó el color de piel de la virgen de Guadalupe en su impacto y trascendencia para el pueblo mexicano? ¿Importa realmente el color de piel para generar estereotipos de líderes o simplemente para establecer grados de supremacía de una raza con respecto a otra? Desde luego que son preguntas que deben responderse con algo más que fanatismo o ceguera incondicional motivada por cuestiones emocionales. Empecemos por el caso de la virgen de Guadalupe; pues la metamorfosis de Tonanzin en Guadalupe, con rasgos físicos europeos, pero con color de piel oscura dentro de una sociedad de mestizos, negros, mulatos e indios tuvo un impacto importante para que las personas de piel oscura sintieran atracción hacia esa figura y alimentaran sin duda alguna el movimiento iniciado por los criollos y para el cual necesitaban irremediablemente el apoyo de las castas, negros e indios para que fungieran como carne de cañón. Para este caso, el color definitivamente importó, pues dudo mucho que estas razas de piel oscura hubieran seguido a una virgen de piel blanca, por el simple hecho de no sentirse identificados. Sobre si el color de piel importa para generar percepciones de grados de supremacía de un color de piel sobre otro, solo es necesario acudir a la historia de la humanidad para dar respuesta a esta interrogante: Hitler, intentó erradicar a todos aquellos que no pertenecieran a la raza aria, pues era un convencido de la superioridad de las personas con esas características. El Apartheid en Sudáfrica, mejor conocido como segregación racial, es una clara muestra de la locura de miles de hombres que sostenían la idea de que la piel blanca era por mucho superior a la piel oscura. Movimientos en el mundo como el KKK, en Estados Unidos reivindican la supremacía blanca. Basta tan solo con echar un vistazo al reciente filme del llamado “libro verde”, que era una especie de guía que señalaba solo aquellos lugares como hoteles y restaurantes que eran seguros para la gente de color en los Estados Unidos. Es cierto que las legislaciones actuales en la mayor parte del mundo han establecido contenidos tendientes a erradicar la discriminación por razones, entre otras, de color de piel, no obstante, siguen existiendo miles de personas que discriminan o hacen menos a personas por el hecho de tener piel oscura en una distorsionada idea de que el color resta o suma importancia y belleza a una persona. Abordando ahora la parte más importante de las preguntas glosadas al inicio de esta columna: ¿Importa realmente el color de piel de Jesús de Nazareth? Primero, es menester señalar que la religión cristiana fue impuesta por medio de la violencia en nuestro país, pues la conquista española se encargó de eliminar a todas las deidades que adoraban los antiguos indígenas mexicanos y en su lugar inició un agresivo proceso de evangelización por parte de los conquistadores para inocularnos su religión. Los españoles, de piel blanca por naturaleza, traían consigo un Jesús a su imagen y semejanza, imposible traerá un Jesús de piel oscura como los moros que tanto odiaron y combatieron los españoles durante ocho siglos. No obstante, la Biblia no menciona en una sola línea la descripción física de Jesús, por lo cual, queda a una burda y simplona interpretación racial la imagen y el color de piel de Jesús. Quizá si atendemos al origen geográfico de Jesús, pudiéramos hipotetizar que su color de piel era oscuro, como el color de la mayoría de las personas de oriente medio. “Históricamente, el blanqueamiento de Jesús ha contribuido a que los cristianos hayan perpetrado algunos de los más terribles actos antisemitas documentados (Robyn J. Whitaker).” Por ello, respondiendo a la pregunta, la respuesta es SÍ. Por supuesto que sí importa el color de piel de Jesús, y no solo su color de piel, sino los ojos azules con los que suele representarse. Tácitamente, se esconde un sentimiento de racismo que hace que la imagen de Jesús se vea mejor, más atractiva, más aceptable con rasgos europeos, aunque académicamente todo apunte a lo contrario.

martes, 9 de abril de 2019

CONVICCIONES


¿Se puede juzgar a una persona por sus acciones? ¿Hasta qué punto una persona abraza sus convicciones y hasta qué punto estas se vuelven utopías irracionales? Sigo pensando que la petición y estrategia del alcalde de Allende, Antero Alvarado Saldívar, de incluir a Allende en la zona fronteriza establecida por el gobierno federal para que goce de los estímulos fiscales de los que actualmente disfrutan algunos municipios fronterizos (la disminución del IVA y del ISR), no son las más apropiadas. Sigo pensando que es una lucha contra el hecho de que el sol salga todos los días. Se trata de una legislación de aduanas que precisa los kilómetros en que esta línea de estímulos beneficia a algunos y a otros no, además, se trata de una ley de ingresos ya aprobada que supone disminución de recursos para la federación en caso de que se lograra la tan anhelada inclusión. No obstante, la lucha de Antero no es superflua ni mucho menos una nimiedad, ciertamente se trata de un deseo de todos los que vivimos en estos municipios, es cierto que también afecta a comerciantes que generan empleo, por ejemplo, del ramo de los servicios de combustible. Es cierto que una disminución del IVA beneficiaría el poder adquisitivo de todos los que vivimos en estos lares de los manantiales excluidos de los estímulos federales. Y si a esto le sumamos, una disminución del ISR, hablamos entonces de una mejora indiscutible en la calidad de vida de los habitantes de esta región. Quizá no hemos terminado de ubicar en su justa medida la exigencia de Antero, y en lugar de eso, comienzan las burlas y los comentarios peyorativos sobre sus acciones. En lo personal no puedo juzgarlo por lo que se dice de él como persona, pero sí puedo juzgarlo como funcionario público. Seguro estoy que Antero podrá ser cuestionable en muchos sentidos, pero posee una convicción sobre su lucha que debe ser reconocida, independientemente de si estamos o no de acuerdo con él. Finalmente, ¿qué son los hombres sin convicciones? La respuesta es absolutamente NADA. Las convicciones dan sentido a la vida, dan propósito, dan esperanza, aunque no siempre sean las correctas. Insisto, considero que la estrategia no es la apropiada, pero respeto esa determinación en hacer lo que sea necesario para aportar beneficios al pueblo que representa. Antero, va luchando solo en esta batalla, no lo secundan los alcaldes de Morelos y Villa Unión, pues no los veo en la misma situación de huelga de hambre que él; desde luego en un acto de solidaridad bajo la misma exigencia. Tal vez sea resignación, tal vez sea sentido de supervivencia biológica o política, el hecho, es que esta batalla personal contra el leviatán regulatorio del gobierno federal en materia fiscal suena absurda, pero no lo puede ser para un hombre convencido de su lucha, de las posibilidades que trae la pelea hasta el último hálito. Cuando veo una foto del alcalde sentado en esa mesa afuera de la presidencia municipal sin ingerir alimentos; veo un hombre lleno de convicciones, malas o buenas, no lo sabemos, pero nos gusta mucho juzgar. Como politólogo juzgo la estrategia, no es la correcta, pero como ciudadano y ser humano, veo un hombre decidido a hacer lo que sea por obtener beneficios para quienes representa, veo un ser humano convencido de que, a pesar de tener todas las condiciones en contra, no recula y sigue luchando, es, en esencia, un ejemplo de no abandonar la lucha. Los canales legales se han agotado, la presión de los legisladores ha terminado en nada, pero la lucha sigue, y solo el tiempo le dará a Antero la respuesta a sus temerarias, atrevidas e iconoclastas convicciones.


miércoles, 3 de abril de 2019

CIERRE FRONTERIZO

Me parece que la pregunta obligada es... ¿puede Donald Trump simplemente cerrar la frontera con México por orden directa de su investidura presidencial? La respuesta es SÍ. Pero no de manera indeterminada. Y es que existen muchas razones, económicas principalmente, que se presentarían de manera inmediata en contra de los designios presidenciales que de pronto parecen simples berrinches de un hombre que no quiere lidiar con el problema de la inmigración que fue su principal bandera de batalla y que le dio la victoria en las elecciones presidenciales. Las razones a las que se hizo referencia en líneas anteriores van desde aspectos económicos, legales y geopolíticos. En lo que tiene que ver con las razones económicas, que me parece son las de mayor peso, tenemos datos tan impactantes y de peso como el de las cifras de las exportaciones anuales entre los dos países, que asciende a la cantidad de US$231.000 millones de dólares. Una cantidad que no solo beneficia a México, sino a los Estados Unidos; ya que las exportaciones e importaciones equivalen a casi US$2, 274 millones de dólares DIARIOS. Así mismo, es preciso señalar que 1,2 millones de trabajos estadounidenses dependen del comercio con México, por lo que un cierre fronterizo afectaría el empleo en el país estadounidense. A esto hay que añadirle que la reciente renegociación del acuerdo comercial entre México y Estados Unidos, antes llamado NAFTA, ahora llamado Acuerdo Comercial Estados Unidos-México; establece una duración de 16 años y en el cual quedó perfectamente establecido que no habría amenaza de expiración automática del tratado, sino hasta cumplidos los primeros seis años en que se someta a revisión, por ello, imposible que se cierren las fronteras sin que se presenten de manera inmediata demandas que logren que un tribunal judicial emita una orden para la apertura inmediata de la frontera. En lo que respecta a la parte legal, la frontera solo puede ser cerrada cuando el presidente argumente razones de seguridad nacional, y ante ello, históricamente solo se han cerrado las fronteras después del asesinato de John F. Kennedy y después de los atentados del fatídico 11 de septiembre. Las razones de sobra obligaban a un cierre de los puntos de acceso a la unión americana. Desde luego que Trump puede ordenar el cierre fronterizo, pero deberá argumentar razones de seguridad que difícilmente podrá sustentar ante un tribunal, lo que ocasionaría la apertura inmediata de la frontera. Finalmente, en cuestión de geopolítica, el cierre de fronteras podría violar la Ley de Refugiados de 1980, misma que proporciona un complejo sistema de admisión de refugiados bajo la razón del llamado interés humanitario, y al presentarse una sola solicitud de asilo bajo esas condiciones, el gobierno norteamericano estaría violando una ley de la cual es signatario. Derivado de las razones antes mencionadas, se deduce realmente complicado un cierre indeterminado de la frontera entre México y Estados Unidos; lo peor que pudiera pasar es que se diera un cierre temporal que sería fácilmente aplastado en tribunales por empresarios y comerciantes estadounidenses que tienen millonarios intereses económicos con nuestro país y que va más allá del simple cruce de mexicanos que van a consumir alimentos y comprar algún atuendo cada fin de semana. Se trata de intereses poderosos de trasnacionales que suponen ser de manera tácita un contrapeso a los excesos presidenciales de Donald Trump. Quizá lo mejor de todo esto, es la prudente respuesta del gobierno mexicano al no caer en confrontación directa y esperar las acciones que lleve a cabo el presidente norteamericano. Razones hay de sobra para no excedernos en preocupaciones. 

miércoles, 27 de marzo de 2019

ASIMETRÍAS DE IZQUIERDA

Debo ser por demás coloquial y citar una frase simplona, pero con mucho contenido y además pertinente ante tan absurdas comparaciones: “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”, diría Juan Vargas en La Ley de Herodes, y es que algunos mexicanos fatalistas que se empeñan en vaticinar un fatídico final a nuestra democracia con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia; parecen estar obsesionados con estos pésimos augurios. Tal vez el impacto por la derrota del establishment instaurado por PRI y PAN durante décadas los tiene aún azorados y con serios traumas que parecen obsesionarlos imaginando desenlaces fatalistas que hacen alusión a un escenario similar al venezolano realizando absurdas comparaciones dejando de lado la simpleza de la frase de Juan Vargas, pues Venezuela y México son dos cosas diferentes, con escenarios políticos diferentes, con presidentes tan disímbolos tanto en su formación como en su llegada al poder que es imposible racionalmente hacer una comparación siquiera por error. Empecemos por la esencia de ambos hombres: Hugo Chávez Frías tenía formación militar, AMLO no, de ahí una gran diferencia en cuanto a la toma de decisiones y la forma en que se abordan los problemas. En la formación militar no hay debate, no hay intercambio de ideas; sino orden y acatamiento, imposible comparar a un militar y un civil. Pero sigamos con esta absurda comparación. Chávez intentó llegar al poder haciendo honor a su formación: mediante la fuerza, al intentar un golpe de Estado que ciertamente fue fallido, pero que dejó el precedente de lo que el militar era capaz de hacer por conseguir la presidencia. AMLO, por su parte, jamás ha usado la violencia a tal grado de querer llegar al poder por medio de las armas, si bien tomó una mala decisión al tomar paseo de la reforma por meses, al final entendió que lejos de ganar simpatías le restaba seguidores, lo cual terminó desgastando su movimiento, cabe mencionar que participó tres veces como candidato presidencial, es decir, acatando las reglas electorales y el juego democrático de nuestras instituciones. Ahora comparemos el escenario social: Venezuela sufría un trauma denominado caracazo, que se trato de una revuelta social para contrarrestar decisiones del entonces presidente Carlos Andrés Pérez quien reprimió a los civiles insurrectos con el ejército provocando víctimas mortales, todo esto provocó un descontento general que fue capitalizado por Chávez quien, compitiendo en una elección democrática, fue electo en 1998 como presidente de su nación. En México, por su parte, jamás hubo un clima de odio hacia un presidente por actos de abuso de autoridad, sino un descontento contra un sistema en el que PRI y PAN habían tenido la oportunidad de gobernar sin mejorar en lo absoluto la calidad de vida de los mexicanos y sí provocando escándalos de corrupción y deshonestidad en beneficio de unos cuantos, lo cual provocó que los mexicanos le dieran a AMLO la oportunidad en su tercer intento de llegar a la presidencia. Otra diferencia abismal. Otra gran diferencia entre ambos líderes es que Chávez una vez en el poder, su primer acción fue redactar una nueva constitución, y para el caso de AMLO, se han emprendido reformas constitucionales que denotan una actitud reformista, de enderezar lo que estaba distorsionado, jamás de refundar la nación a través de una nueva constitución, situación que por cierto, fue mencionada en varias ocasiones durante los gobierno panistas. Puedo citar decenas de diferencias, pero como bien lo diría el politólogo venezolano, Moisés Naím; México no es Venezuela, pues México tiene antídotos para evitar terminar como aquel país andino. Las diferencias son abismales, los contextos diferentes, la única comparación que puede haber es en el discurso de cambio que ambos han usado, pero ello, no determina destinos similares, salvo aquellas ideas y escenarios que algunos fatalistas anidan en sus pensamientos. 

miércoles, 20 de marzo de 2019

DOS MIL...¿Y LUEGO?

Quizá debemos comenzar por la pregunta más simple: ¿por qué dos mil?, ¿por qué no tres mil o cinco mil, o solo mil? La iniciativa de la regidora de Morena en Allende, Coahuila, Christian Saucedo de reunir dos mil firmas para incluir a Allende dentro de la zona especial fronteriza que goza de estímulos fiscales y de la cual han quedado excluidos algunos municipios de los cinco manantiales parece ser una iniciativa sin piso que la sostenga y sin pragmatismo o esperanza de concreción. Parece de pronto una medida desesperada ante un decreto cuyos orígenes son inalcanzables por quienes han sentido de pronto la injusticia de una política de desarrollo regional perfectamente válida y estructurada. No conozco en mi escueto conocimiento sobre mecanismos de participación ciudadana un andamiaje legal que le dé salida a una iniciativa ciudadana con esa cantidad de firmas. Hay ciertamente una ley de participación ciudadana para el Estado de Coahuila que en efecto contiene mecanismos para iniciar leyes. Estos dispositivos son el plebiscito, el referendo, la iniciativa popular, la consulta popular, la colaboración comunitaria y la audiencia pública, no obstante, además de que ninguno de estos mecanismos requiere una cantidad de firmas tan ínfima como lo son dos mil firmas, pues tan solo para el caso del plebiscito municipal, se requieren por lo menos cuatro mil firmas en el caso de contar por lo menos con diez mil electores, por otro lado, se trata de mecanismos de participación local, no federal, por lo que la iniciativa no tendría trascendencia alguna, en todo caso, habría que invocar al único mecanismo federal de participación ciudadana que tenemos: la ley federal de consulta popular, no obstante, para que este dispositivo funcione, debe tocar un tema de trascendencia nacional, y la región frontera es un tema focalizado de trascendencia regional que desde luego no aplica, además de que se requiere la participación del dos por ciento del listado nominal de electores, que es un número mucho muy por encima de dos mil firmas. Ante lo esgrimido, resulta confuso el numero de las dos mil firmas requeridas. Si la idea es defender intereses ciudadanos, se deben articular los mecanismos adecuados de intervención o gestión, pues no se trata de improvisar o intentar llamar la atención sin argumentos o herramientas legales y formales que por lo menos abran una posibilidad, aunque sea remota, de alcanzar el objetivo deseado. De pronto parece que los regidores intentan demostrar que hacen algo por el pueblo ante la sequía de iniciativas personales o dictámenes en comisiones taxativas a sus funciones en cabildo y emprenden campañas que simplemente terminarán en el basurero de la historia olvidada y las siempre buenas intenciones. Absurdo pelear una batalla imposible de ganar, pues el buen guerrero sabe escoger aquellas pugnas que sabe tiene posibilidades de salir avante. Dicen que la esperanza muere al último, pero la esperanza también debe ir cargada de una buena dosis de realismo y sobre todo de conocimiento de administración pública y marco legal para cada escenario en particular. Una vez reunidas las dos mil firmas ¿qué sigue?, ¿entregárselas al senador Guadiana?, ¿enviárselas al ineficiente Lenin Pérez? O quizá al mismísimo presidente López Obrador. ¿Y luego? ¿Qué dispositivo legal se invocará para dar cauce operativo a esas dos mil firmas? Insisto, es importante la participación ciudadana, pero qué tal si en lugar de librar batallas imposibles de ganar; los regidores nos ofrecen resultados mensuales sobre su gestión en temas que sí son de su competencia. ¿Qué tal si se dejan de fantasías absurdas y paseos por pueblos mágicos y comienzan a elaborar dictámenes y más dictámenes en beneficio del pueblo y sus habitantes? El esfuerzo está mal encauzado, solo basta una buena dosis de realidad y voluntad para enderezarlo.

jueves, 14 de marzo de 2019

100 días de AMLO

Para empezar, me parece bastante absurdo el parámetro de medición bajo la variable de 100 días, pues en ningún lugar está estipulado que ese lapso puede arrojar resultados que permitan realizar una evaluación sobre el proceder y resultados de cualquier administración. No hay nada metodológicamente hablando que avale esa medición tan absurda, pero como todo en este país se hace más por tradición que por metodología (pues históricamente se le atribuye al presidente estadounidense Roosevelt este precedente de medición), realicemos entonces un breve análisis de los primeros 100 días del primer presidente de izquierda de nuestro país: Andrés Manuel López Obrador. Vale la pena empezar con su principal bandera de batalla: el combate a la corrupción. Al respecto, ha tomado decisiones que han sido atinadas, pero controversiales; y el ejemplo de la cancelación del nuevo aeropuerto de Texcoco fue una decisión controversial que ciertamente era un reclamo de la mayoría de los mexicanos, aunque poco sepamos sobre aeronáutica y sus implicaciones. Después puso a la venta no solo el lujoso avión presidencial, sino cientos de vehículos lujosos que eran propiedad del gobierno y que más que una necesidad eran un lujo para unos cuantos funcionarios de alto nivel. Así mismo, procedió a despojar a los expresidentes de las jugosas pensiones de las cuales gozaban, aunado a ello, de los millonarios gastos que se realizaban en choferes, guardaespaldas, asesores, etc., de los exmandatarios. Su principal batalla, la guerra contra el hachicoleo u ordeña de los ductos de Pemex, cuya lesión al erario mexicano era millonaria, y aunque la decisión de cerrar ductos para evitar la ordeña fue controversial y generó molestias, fue la mejor decisión tomada. De la misma manera, la reducción de salarios de los funcionarios públicos ha sido una decisión que ha sido bien aceptada entre la sociedad mexicana. En ese mismo tenor, reformó el sistema de apoyo a estancias infantiles, al descubrir un mar de corrupción en el mismo cambiando las reglas de operación en la entrega de recursos, lo cual, sin duda alguna, eliminará las malas prácticas y abusos cometidos durante años en este rubro. Finalmente, muda su residencia de Los Pinos a Palacio Nacional, enviando una señal de cambio de régimen. En otros aspectos no menos importantes, extingue el Estado Mayor Presidencial, que resultaba costoso y poco pragmático, igualmente avanza el proceso de despenalización de la mariguana como parte importante del liberalismo que tanta falta hace a nuestra sociedad. Echó abajo la reforma educativa que muchos llamaron reforma laboral, dejando sin efecto por el momento el proceso de evaluación, lo cual a mi juicio es un retroceso, pero que guardo la esperanza de que pronto se reanude con otro tipo de reglas que generen consenso entre el magisterio y el gobierno sin poner en riesgo la educación de nuestros niños y jóvenes. Ha iniciado con una serie de consultas populares para la toma de decisiones controversiales, que ciertamente carecen de legalidad, pero que le dan al titular del ejecutivo la excusa perfecta para legitimar sus decisiones en una especie de actitud de falta de arrestos que pareciera que lo obligan a buscar respaldo como si tuviera miedo de asumir solo consecuencias de sus decisiones. Ha creado ya la guardia nacional que asegura disminuirá la delincuencia en el país. Estas entre otras acciones, han signado sus primeros pasos presidenciales. Se trata, como bien lo diría Lorenzo Meyer, de acciones que dividen a la sociedad entre los nuevos beneficiados y los que dejan de serlo. Insisito,100 días me parece absurdo como lapso de evaluación, no obstante, si de esto se trata, en lo personal mi evaluación sobre sus acciones es más que positiva, pues claramente en este lapso ha delineado lo que será su estilo personal de gobernar y su clara lucha contra lo que ha dañado ha este país: la corrupción. Bien por estos primeros días, su nivel de aprobación de entre un 85 y 90% nos dejan ver que sigue haciendo la cosas bien, a pesar de haber heredado un país en llamas. 

jueves, 7 de marzo de 2019

INFORME CLAROSCURO

Desde luego que las cifras llaman poderosamente la atención, y de lejos, parecen advertir un cúmulo de resultados positivos que denotan eficiencia y pasión por servir. Dice el diputado local coahuilense, Edgar Sánchez Garza, que 3300 personas han sido atendidas en su casa de gestoría; de ellas 98 consultas médicas y 210 apoyos de farmacia (supongo que se refiere a la entrega de medicamentos), aunado a esto, menciona 125 atenciones psicológicas y 67 terapias físicas. Finaliza mencionando 2672 atenciones ciudadanas en general. Insisto, de lejos, parecen cifras plausibles, no obstante, de pronto los mismos números parecen no corresponderse o parece que fueron usados para generar impacto mediático, y solo eso. Si se atendieron 3300 personas en su casa de gestoría, y después finaliza asegurando 2672 atenciones en general, no logro encontrar un punto de congruencia aritmética en esos números, algo no cuadra. Pero dejemos las suspicacias, pues al adentrarnos al informe en cuanto a iniciativas de pronto la incertidumbre, la duda y la incongruencia hacen acto de presencia. El diputado afirma haber presentado la iniciativa de “la eliminación del impuesto sobre la renta”, un impuesto que, cabe precisar, es eminentemente federal, y atendiendo a su investidura de legislador local, pareciera, al igual que las cifras mencionadas al inicio, que no hay correspondencia alguna, pues esa supuesta iniciativa le corresponde en todo caso a un diputado federal. O el diputado Sánchez Garza es federal y no lo sabíamos, o es una total mentira esa iniciativa. Igualmente, señala iniciativas como la reducción de dinero a los partidos políticos, de sobra sabemos que la erogación de mayor monto hacia los partidos políticos es federal, y es un recurso cuyo monto indigna a miles de mexicanos, pero es también un ámbito que corresponde a un legislador federal, no a uno local, y a menos de que se trate de disminuir recursos estatales a partidos locales, cuya precisión debió haber quedado manifestada ostensiblemente en su informe, el diputado parece de nuevo estar inventando otra iniciativa que simplemente está fuera de su competencia legislativa. Si a ello añadimos que su discurso es más populista que propositivo y resolutivo con respecto a sus atribuciones, al hablar constantemente de apoyos como becas, medicinas y consultas sicológicas, de pronto invadiendo esferas de obligaciones de autoridades municipales, el diputado parece ser solo un individuo que sabe manejar un discurso antagonista hacia las ineficientes autoridades municipales de San Pedro de las Colonias, olvidando de pronto que legisla también para municipios como Cuatrociénegas, Lamadrid, Nadadores, Ocampo, Sacramento, San Buenaventura y Sierra Mojada; todos ellos pertenecientes al distrito IV; denotando con ello su nada oculta intención y pretensión de la alcaldía de San Pedro de las Colonias. Presentar iniciativas solo por el hecho de hacerlo sin importar que ni siquiera correspondan a su esfera de competencia no parecen ser resultados que hablen de eficiencia ni mucho menos de profesionalismo, más bien parece ser una estrategia de atracción de reflectores con intenciones hacia una próxima elección. Pero también es propio celebrar lo positivo, y lo único que logro encontrar dentro de su competencia y realmente pragmático, aunque sin rendir frutos hasta el momento, lo cual significa que no ha sabido conciliar acuerdos en torno a un objetivo pragmático, es su iniciativa para que los cobros que hacen los municipios, por diversos conceptos, los paguen los ciudadanos con depósitos bancarios. Desde luego que es una buena idea, pero sigue siendo solo eso, un cúmulo de buenas intenciones que no ha trascendido el papel y la tinta. Resultados claroscuros, eso es el informe anual del diputado Sánchez Garza.